
Buen día, mundo: Me han preguntado por esta descarada muestra de autoindulgencia, autolenidad y autobenevolencia. ¿Qué vicios argumentativos se presentan en este mensaje de justificación (no es una disculpa)? ¿Le cabe alguna responsabilidad por cometer un error que tenía cómo no haber cometido? Vamos a ello.

Comencemos con una evidente falacia que ocurrió antes de este mensaje: Muchos de quienes compraron esa criptomoneda lo hicieron «porque Milei lo sugirió»: lo consideran un experto en economía, o al menos porque consideraban cierto respaldo oficial a esa recomendación (No hablaba el ciudadano Javier sino el presidente de una república que vende como experto en economía).
Su publicación fue crucial para lograr que miles de personas hubiesen invertido, pues no lo habrían hecho sin ese trino que lo promocionaba. Por eso podemos decir que ellos cayeron en falacia de autoridad. Ahora sí, vamos con la declaración a posteriori del presidente.
Definición persuasiva
Este vicio se presentó al decir que el emprendimiento era SUPUESTO, pues con eso se cubre a sí mismo como víctima (pero no era SUPUESTO en el momento de promocionarlo y vincularlo a su lema de campaña). Con ese término, pretende dudar la viabilidad y seriedad de ese emprendimiento, pero lo hace a posteriori, y debió haberlo hecho antes de publicar. También transfiere la culpa a la víctima (Le creíste a un SUPUESTO. ¿Acaso no te diste cuenta de los riesgos?)
(Para saber más de las definiciones persuasivas, aquella treta que consiste en usar términos que condiciona la aceptabilidad de la tesis y con cuyo uso no estaría de acuerdo la contraparte, les recomiendo este video:
Falacia por asociación
Este vicio se presneta al aclarar que publicó un mensaje «como tantas otras infinitas veces» (sic): Pretende así que lo inofensivo o despreocupado de «las otras infinitas veces» aplique también para el mensaje que derivó en la estafa y del que se quiere desmarcar.
En digrama de Venn, sería así:
A: Mensajes de Milei
B: Mensajes inofensivos
Verde: Mensajes inofensivos de Milei
1: Mensaje que derivó en estafa
La falacia por asociación sería pensar «Como existe verde, por lo tanto no existe Amarillo», o «Como existe verde, A está contenido dentro de B y todos los mensajes de Mileo son inofensivos».

Petición de principio
Este vicio argumentativo se presenta al decir que con el supuesto emprendimiento OBVIAMENTE no tiene vinculación. ¿Pero en realidad es tan OBVIO como pretende mostrarlo? Ese tipo de afirmaciones se puede poner en duda y requiere apoyo adicional: Dinos por qué es obvio que no tienes vinculación. y Milei simplemente no lo responde:
Al comienzo, y gracias a su posición de poder, su cargo como presidente, el lenguaje usado, etc, Mileo dejó implícita alguna vinculación, o al menos algún tipo de respaldo. Milei rompe esta regla de pragmadialéctica, pues no puede decir ahora que dicho respaldo no estaba sugerido

¿Y acaso qué dejó subentendido Milei? Al ser presidente, estar tan focalizado en temas de economía, y tener la potestad de tomar decisiones económicas que afecten a todo el país, se presupone que está informado de las bondades y riesgos de inversiones como esas. Ha sido su caballo de batalla.
Por eso mismo, puede rechazarse la premisa “No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto” que propone para justificar que la estafa no es culpa ni responsabilidad suya. Y sí lo es, porque esa recomendación requiere conocimiento, y si él recomendó, se presume ese conocimiento. Así razonaron sus seguidores estafados
Al decir «luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión y borré el tweet”, Milei acepta que no se debe recomendar sin conocimiento o si hay algún tipo de riesgo de fraude. Ese mismo razonamiento debió usarlo antes de publicar en primer lugar. Queda claro que recomendar cosas sin conocimiento es de torpes, pero si ese torpe tiene poder y audiencia, ya hay un daño de magnitud. Hay culpa y debe asumir su responbsabilidad.
Mileo rompe esta regla de discurso racional: Está aplicando un criterio de calidad a una información (y por eso borra el trino), debió haber aplicado ese mismo criterio a ese mismo contenido al momento de publicar.

Falacia de Pista falsa
Hay falacia de pista falsa en todo el párrafo que comienza con “A las ratas inmundas de la casta política…” pues pretende desviar la atención hacia otros temas, sin haber resuelto el inicial. No ha habido disculpa, ni aceptación de culpa, sino un intento torpe de justificación y ataca una contraparte que nada tiene que ver en este asunto, en un intento pro zanjar la discusión.
Las frases finales no están argumentando nada, pero son un intento desde la retórica seguir buscando el apoyo de su auditorio, seriamente afectado por su torpe decisión, buscando cohesión y adhesión a las ideas que vienen desde campaña y que se resumen en su eslogan VLLC y en el rechazo a un enemigo único (Casta). Pero todo el párrafo está vacío de contenido frente al tema de la estafa.
Retórica
Y Hasta aquí el análisis del contenido. Pero es claro que el contenido es solo una parte de la argumentación viciada, porque no es lo mismo que el trino instando a la inversión saliera de una cuenta de pocos seguidores, o de un cryptoinfluencer, que de un presidente que se presume experto en economía. El impacto de la argumentación dependió claramente de su emisor. Por eso, ya nos adentramos en el terreno de la retórica, en el que el emisor y el auditorio tienen un rol central (En el componente dialéctico son irrelevantes).
Este ejemplo nos sirve para repasar que el ETHOS (La reputación del orador) no es controlado por el orador mismo sino por sus auditorios. En el ejemplo de hoy: Milei aprovecha que tiene un auditorio particular fiel que lo considera experto y que todo le celebra (Su Ethos es muy positivo en ellos), para ser autoindulgente y evadir su responsabilidad.
Sobre el Ethos como enfoque persuasivo ya había escrito este artículo hace unos años.
Meter las manos al fuego: Los argumentos de autoridad y el ETHOS como enfoque persuasivo
Otras personas jamás habrían invertido en esa cryptomoneda pese a la convencida recomendación de Milei. En algunos de ellos (que también forman un auditorio particular aparte) su argumentación no tiene efecto, o es una persona torpe e impulsiva, o sus recomendaciones son poco confiables. Es decir, en ellos su Ethos es débil o está muy afectado.
Este ejemplo también nos permitiría conectar este «bochornoso incidente con el polémico presidente» (Como diría mucha prensa masiva) con el tema de «La Fuerza de los argumentos», que se mide según si logran adhesión a la idea defendida, no necesariamente convencimiento. La argumentación inicial de Milei tuvo fuerza suficiente en ciertas personas, pero no la suficiente en otras tantas
Pero eso será tema para un futuro artículo.
