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Argumentar a partir de ejemplos y la falacia de evidencia anecdótica

¡Buen día, mundo!

Aquí vemos dos casos de conclusiones generalizadoras sacadas a partir de ejemplos individuales. Parecen tener la misma estructura, pero en un caso el razonamiento es válido y la conclusión es fácil de aceptar, pero en el otro caso el razonamiento no es válido (hay falacia de evidencia anecdótica) y debe ser rechazado.

Hablemos hoy entonces de argumentación a partir de ejemplos.

Comencemos repasando qué es la inducción. Al observar la realidad, nuestra mente está en capacidad de encontrar patrones y sacar conclusiones (generalizaciones). Y es tanta su capacidad, que a veces encuentra patrones donde en realidad no hay (Recuerden la pareidolia y la apofenia, por ejemplo).

La principal limitación de la inducción consiste en que no podemos garantizar que la realidad observada permite plantear una regla generalizadora válida, pues podrían ser casos excepcionales de una regla que aún no conocemos, pero que eventualmente conoceremos en el futuro. Antes de que Europa llegara a Australia, se creía verdadero TODOS LOS MAMÍFEROS SON VIVÍPAROS, una generalización que había sido construída a partir de miles de ejemplos. Cuando Europa conoció al ornitorrinco, ese simple contraejemplo derrumbó la veracidad de ese juicio universal. La generalización inicial se trataba solamente de un caso particular. 

Hay otros casos memorables a lo largo de la historia: La física newtoniana, durante mucho tiempo asumida como la que explicaba la realidad completamente, resultó ser un caso particular de la física moderna (Relativista – cuántica). Por tales razones,  se sugiere hacer la inducción con precauciones.

¿Y cuáles son esas precauciones?  Les presento nuevamente el autor en el que basaré la respuesta: Douglas Walton, y su propuesta de esquemas argumentativos, entre los que se encuentra la argumentación a partir de ejemplos y cómo verificar si son válidos o incurren en falacias.

Este esquema se basa en la idea de que un caso específico, claro y observable puede servir como base para sustentar una conclusión más general o para demostrar una afirmación. Pero debe cumplir con unos criterios de calidad. Walton estructura este esquema de la siguiente manera:

Para verificar calidad, Walton enfatiza que los esquemas argumentativos están sujetos a una evaluación mediante preguntas críticas, que permiten identificar posibles debilidades o fallos en el argumento. Para el esquema «Argumentar desde un ejemplo», las preguntas críticas son:

Son las respuestas a esas preguntas críticas las que nos dirán si estamos frente a una válida generalización a partir de un ejemplo, o si estamos frente a una falacia de generalización apresurada, de accidente, o de prueba anecdótica, o frente a un sesgo de superviviente, por poner solo algunos ejemplos de vicios argumentativos derivados de esta falla. 

Volvamos a la primera noticia: ¿Es el caso de Alex Buitrago un ejemplo que permite generalizar acerca de todo el transporte público de Bogotá o de condiciones laborales y sociales que pueden afectar a miles de personas? ¿O es un caso aislado a partir del cual no se puede generalizar?

La respuesta a la primera pregunta de Walton nos dirán que el caso de Alex es uno entre miles que viven la misma situación, que el transporte público está lleno desde las 4am. La respuesta a la tercera pregunta nos dirá que esto no se contradice ni se invalida con que haya personas que no desperdician tanto tiempo al día (bien por ellas).

Sobre la cuarta pregunta. sabemos que no faltarán los canallas que interpreten el ejemplo de otra manera, como que la situación es culpa de Alex por vivir tan lejos, o por tener un trabajo al otro lado de la ciudad, o por no esforzarse más para vivir cerca, o por tener que depender del transporte público y lindezas semejantes.

En conclusión, con este ejemplo de Alex sí es válido hacer generalizaciones acerca del transporte público, niveles de estrés, salud mental, bienestar laboral, etc., pues su caso es representativo, relevante, no es derrotado con contraejemplos y no tiene interpretaciones alternativas.

Nótese que el caso contrario sobre el mismo ejemplo no cumple esas condiciones. No es posible demostrar que el transporte público es eficiente y satisface propiamente la demanda a partir de ejemplos de personas que gastas solo 10 minutos de la casa al trabajo. Ni siquiera si fueran cientos de ejemplos.

Vamos en el segundo ejemplo:  Julián intenta refutar a Laura mostrando su propio ejemplo de alguien que logró tener buen puntaje ICFES y entrar a la universidad pública, pese a no gozar de esa confluencia de capitales que menciona Laura. ¿Es una argumentación válida?

Con la primera respuesta a las preguntas de Walton ya vemos que no. El caso de Julián no es la norma. De manera general, los puntajes más altos en las pruebas de Estado son obtenidos por estudiantes de niveles socioeconómicos altos. Hay excepciones aquí y allá, naturalmente, pero es una tendencia marcada y persistente.

Con la tercera respuesta, se acepta la existencia de esos contraejemplos, pero queda claro que son casos excepcionales que no refutan el argumento de Laura. Julián  está mostrando la excepción como si fuera la norma: Falacia de accidente inverso.

La cuarta respuesta puede dar explicaciones alternativas a esos casos excepcionales. Esos no demuestran que la condición económica no tiene influencia, sino que hay más variables involucradas además de ella.

El comentario de Julián es entonces ejemplo de falacia de evidencia anecdótica: A partir de un ejemplo puntual se hace una generalización, pero el ejemplo no es representativo, la información es recogida sin rigor metodológico, no es una muestra aleatoria que permita extrapolar.

La prueba anecdótica y la generalización apresurada pueden coexistir: pertenecen a la misma categoría de Falacias inductivas. Identifican un patrón a partir de datos insuficientes, pero en la anecdótica SIEMPRE la información se recoge informalmente. En la generalización apresurada, no siempre. Puede tratarse de una muestra aleatoria, pero insuficiente.

Ejemplos de falacia de evidencia anecdótica

Como material no ha faltado, vamos a ver más casos de argumentaciones a partir de ejemplos y ustedes podrán verificar si cumplen con las preguntas críticas de Walton o si se trata de falacias de evidencia anecdótica.

Comencemos con Carlos. ¿Su ejemplo es representativo?

En este otro caso, se pretende sacar una conclusión acerca de TODAS las mujeres y de TODOS los habitantes del sur. Este sería un caso en el que también falla la respuesta a la segunda pregunta de Walton (Es la falla menos usual de las cuatro). Para determinar si las mujeres leen, no es relevante saber si quien compra libros es mujer (El libro puede ser un regalo y su comprador no lo leerá). Para determinar si en el sur de Bogotá leen, es irrelevante el dato de que ella en concreto no ha ido al sur a llevar libros.  Sacar esas conclusiones requiere otro tipo de datos.

En este ejemplo, además de la evidencia anecdótica hay sesgo de superviviente: La generalización es hecha a partir de la poca información que subrevive a un filtro sobre el que no se tiene control. Su caso no es representativo sino excepcional.

Aquí, Darcy hace una generalización acerca del uso recreativo de la marihuana, y dice con mucha firmeza que no necesita estudios para respaldar su afirmación porque le basta con los ejemplos anecdóticos que ha podido observar.

Mariana nos plantea aquí otro caso que es excepcional. La falacia de prueba anecdótica puede, o bien porque se desconocen contraejemplos, o bien porque se conocen y arbitrariamente se ignoran para escoger sólo los que defienden la conclusión en cuestión. En ese caso, también hay también sesgo de confirmación.

En estos ejemplos, además de falacia de evidencia anecdótica, hay sesgo de atribución (asume sin fundamento las motivaciones y sentimientos de otras personas) y falso consenso (Proyectar sobre los demás las propias motivaciones y opiniones).

Finalmente, con estos ejemplos se quiere mostrar que el sistema de salud es SIEMPRE Y EN TODOS LOS CASOS una maravilla. Ergo, falacia anecdótica: son casos excepcionales que no contradicen miles de contraejemplos. También son casos de Falacia de accidente inverso: Volver regla la excepción.

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